El edificio de la Caja de Seguros, ahora llamada
IESS (instituto ecuatoriano de seguridad social), es uno de los edificios más
emblemáticos y tecnológicamente innovador para su época. Uno de sus aspectos más
representativos, es la escala que para su tiempo, no tenia precedentes en el
Ecuador. Pero para lograr este tipo de innovación técnica, se necesitó
conformar la primera consultora técnicamente formada, GADUMAG (acrónimo para
Gatto Sobral, Durán Ballén, Moreno Loor, Arroyo Paéz, y Gortaire Iturralde.
Este equipo conformado por Arquitectos e Ingenieros, son los responsables del
diseño, y Sevilla-Martínez fueron los constructores. El libro “Quito 30 años de
Arquitectura”, lo nombra como “un hito dentro del desarrollo de la arquitectura
ya que al ser el edificio más grande del país en su tiempo, fue necesario
incorporar nuevos sistemas constructivos, y aplicar materiales como el hormigón
armado, vidrio templado, hierro y mármol de Carrara en cantidades nunca antes
utilizadas en nuestro medio; muchos materiales, tecnología e inclusive mano de
obra fueron traídos de Colombia, y que los proveedores locales no alcanzaban a
cubrir la alta demanda que exigía un edificio de esta magnitud, las
innovaciones de este edificio fueron entre otras, la instalación de cinco
ascensores y el uso de materiales nuevos como el terrazo en sitio , y el mármol
en grandes superficies. Por otro lado al tener fachadas de vidrio, fue
necesario el diseño de quiebrasoles para mantener una temperatura interior
agradable”.

El Edificio IESS, situado en la Avenida 10 de Agosto,
y Bogotá, con su frente al Parque El Ejido, está compuesto por cinco volúmenes.
El primero como base, contiene en gran hall de ingreso de 45x10 metros en
planta, un gran recibidor de 12 metros de altura, que funciona como un
dilatador espacial, para aproximar la escala del usuario tanto como al
ingresar, como al salir de este. Los otros cuatro volúmenes, se sitúan de forma
vertical, dos de estos son bloques de instalaciones y espacios servidores. Los
otros dos son volúmenes que contienen a las oficinas y espacio servidos.
La lógica tras la disposición de estos volúmenes y su
presentación formal, está en su función, circulaciones verticales, gradas y
ascensores, ductos de instalaciones, y espacios de servicios, baños, y un
dispensario médico. Un volumen para visitantes y el otro para trabajadores, de
esta manera controlando el acceso a los espacios privados.
Los otros dos bloques, solo uno nace desde la cota cero, el otro se sitúa sobre el volumen que contiene el hall de ingreso, que por su materialidad responde a un basamento de piedra. El que nace sobre el nivel del suelo, está dirigido hacia el noroccidente, y aunque separado de la fachada que da al parque, la posición del otro volumen permite que tenga también vista al parque. El volumen más grande es el otro de oficinas, que asentado sobre el volumen base, mantiene la mejor visual del parque El Ejido, también es el que pose mayor área de muro cortina, un recurso innovador para la época, pero debido a la gran insolación de Quito se optó por instalar quiebra soles en el perímetro de esto dos volúmenes, volados un metro del perímetro de la losa. El volumen posterior, sube un piso más, posiblemente una especie de área comunal, que con el tiempo han añadido estructuras de un piso en el techo, sin relación con el diseño original.
Los otros dos bloques, solo uno nace desde la cota cero, el otro se sitúa sobre el volumen que contiene el hall de ingreso, que por su materialidad responde a un basamento de piedra. El que nace sobre el nivel del suelo, está dirigido hacia el noroccidente, y aunque separado de la fachada que da al parque, la posición del otro volumen permite que tenga también vista al parque. El volumen más grande es el otro de oficinas, que asentado sobre el volumen base, mantiene la mejor visual del parque El Ejido, también es el que pose mayor área de muro cortina, un recurso innovador para la época, pero debido a la gran insolación de Quito se optó por instalar quiebra soles en el perímetro de esto dos volúmenes, volados un metro del perímetro de la losa. El volumen posterior, sube un piso más, posiblemente una especie de área comunal, que con el tiempo han añadido estructuras de un piso en el techo, sin relación con el diseño original.
Las ideas tras este edificio, fueron
las de la época, el movimiento funcionalista, dividiendo de manera muy
pragmática, al edificio en cinco
volúmenes, cada uno con funciones específicas. Aparte del uso de
materiales y consecuentemente, técnicas nunca antes usadas en el medio. Se
convirtió en el momento en un icono de arquitectura moderna ecuatoriana, y
sigue siendo un Hito dentro de la ciudad, que muestra ambiciones de progreso en
épocas pre-petroleras, teniendo en cuenta que en este tiempo la agricultura era
el área que mas aportaba a la economía nacional, paradigma que cambio en la
década de los 70s, como explica este extracto de El Comercio “Cuando el Ecuador inició el ‘boom’ de la era
petrolera en junio de 1972, el discurso del general, Guillermo Rodríguez Lara,
se centró en que el crudo no debía ser el único recurso del Ecuador y que el
país no podía esperar todo de él.”
Siendo este rasgo muy importante, para comprender
la magnitud del esfuerzo, siendo en la década de las 50´s el edificio más alto
del País, con 13 plantas de altura.
Bibliografía
Bibliografía
- · https://mayradelcisne.wordpress.com/2013/04/13/arquitectura-moderna-del-centro-historico-de-quito/
- · Evelia Peralta. (2007). Guía arquitectónica de Quito. Quito: Trama.
- · Quito: 30 años de arquitectura moderna, 1950-1980 (1st ed., Vol. 1, p. 316). (2000). Quito: Trama.





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